¡Buenos y soleados días! (Al menos aquí en tierras gallegas, ¡parece mentira!) Aprovechando el puente, los festivos y el tiempo libre que traen consigo, me decido por fin a actualizar este espacio, que la verdad es que ya me vale. Lo cierto es que he comenzado en un trabajo nuevo y las aclimataciones siempre me resultan algo complicadas, así que a partir de ahora no me quiero agobiar. Intentaré escribir cada vez que acabe un libro: tarde una semana o tarde tres; pero intentaré ser constante.

Al lío. Hoy quiero hablar de Dime quién soy, hasta el momento la única novela que he leído de la conocidísima Julia Navarro. Lo cierto es que me encontraba en medio de una crisis lectora, no me apetecía ningún libro de los que tengo pendientes, así que mi hermana me recomendó que leyera ése, que a ella le había gustado mucho. Y, como suele ocurrir, le hice caso. Al principio me echó para atrás la longitud del libro (casi 1.100 páginas). Acababa de leer hacía poco El umbral de la eternidad, de Ken Follett, y no me apetecía meterme con otra novela tan tocha, pero como el número de páginas nunca ha sido un impedimento, finalmente me puse con él. ¿Quién dijo miedo?

Portada de “Dime quién soy”, de Julia Navarro

Nada más comenzar, conoceremos a Guillermo, un joven un tanto insulso que no da arrancado en su carrera como periodista, por lo que decide aceptar el encargo de su tía Marta e investigar qué fue de Amelia Garayoa, su bisabuela; un personaje no conocido en su familia debido a que pegó la espantada cuando era joven y dejó a su hijo pequeño a cargo de su marido. Así, nos meteremos de lleno en la España de la II República, unos meses antes del inicio de la Guerra Civil. Se nos presentará a la joven Amelia y poco a poco iremos entrando en su vida: cómo le afectó la llegada de la confrontación, el auge del comunismo, la Segunda Guerra Mundial e incluso la construcción del Muro de Berlín, ya que la pobre mujer era como el perejil (le gustaba estar en todas las salsas) así que no bien salía de un conflicto y ya se metía en otro.

La verdad es que el libro me ha gustado: me interesa mucho la temática del siglo XX y todo lo referente a las guerras mundiales y el holocausto; casi podría decir que leo con una curiosidad casi morbosa y un asco latente por los hechos ocurridos. No obstante, no sucedió como con la trilogía The Century, de Ken Follett, no me apasionó. No conseguí creerme del todo la historia porque eso supondría pasar por alto muchas cosas y dar por creíbles otras tantas. Me explico: Guillermo debe investigar a un antepasado que vivió un siglo antes que él. Pensé que le costaría algo arrancar, no es todo tan fácil, pero no; a la semana ya estaba sentado en el salón de los Garayoa. Mucha casualidad dar con ellos en el primer intento. Luego fueron surgiendo distintos personajes que conocieron en su día más o menos bien a Amelia: eso sí, todos eran historiadores super cultos y nonagenarios con memorias prodigiosas que pudieron relatar a Guillermo palabra por palabra lo sucedido hace más de 50 años. ¡Y yo que a veces ni recuerdo qué comí ayer! ¿De qué pasta está hecha esa gente? De mayor quiero ser así.

Julia Navarro, autora del libro

Pero quizás el mayor problema sea la propia protagonista, es prácticamente imposible que a una sola persona puedan sucederle tantas cosas y en lugares tan apartados unos de otros: Madrid, París, Buenos Aires, Londres, Moscú, Berlín e incluso El Cairo. Parece que los problemas la siguen allá donde va. No sé, si el peso de la historia recayera en más protagonistas, como en la ya mencionada The Century, el resultado sería más creíble.

Aun así el libro está bien, de notable. Si consigues centrarte en la historia y olvidarte de los demás detalles, puedes llegar a disfrutarla. Tanto que ayer me leí de un tirón casi 300 páginas, quería ver cómo acababa todo. (Pssss, que sepáis que el final me lo olí ya desde los últimos capítulos, pero bueno, se lo perdono porque me sucede muchas veces).

En fin, a otra cosa, mariposa. Cambiando radicalmente de genéro (y de tamaño) me encuentro leyendo algo muy chick-lit: No te lo vas a creer, de Sophie Kinsella. Lo empecé hoy y ya me está encantando, me río muchísimo. Como es un libro cortito (no llega a las 300 páginas) y estas novelas me las suelo leer de un tirón, no creo que tarde mucho en venir con la crítica, ¡pero conmigo ya se sabe! 😉

3 Comments on Averigua quién soy (y luego me lo cuentas)

  1. Pues que sepas que yo la sorpresa final ya la descubrí a las pocas páginas, por un comentario concreto que le dijeron las señoras a Guillermo 😛

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