Category: Contemporánea

Se acerca el invierno…

“Se acerca el invierno” es el lema de la familia Stark

¡Suicídicas! Así están siendo mis últimas semanas, ¡agotadoras! Con trabajo suficiente como para mantenerme entretenida todo el día (y que no falte) y con extras como tener que preparar la fiesta de jubilación de mi abuela, hacer montajes con fotos, etc., lo cierto es que mi nivel de actividad está influyendo estas últimas semanas en mi blog, y eso no me gusta nada. 🙁

En fin, ¡pongámosle remedio, pues! Hace 15 días empecé con la lectura de Juego de tronos, la primera parte de la saga Canción de hielo y fuego, y tengo que decir que estoy a puntísimo de terminarlo, me quedan sólo los últimos capítulos. No obstante, como ya sabéis, me he visto la serie enterita por lo que (haciendo trampas) ya sé cómo va a acabar esta primera entrega y puedo comentar el libro en su totalidad.

Los hermanos Targaryen traerán de cabeza a la casa Baratheron

Lo cierto es que, tengo que decirlo, para mí esta colección ha sido todo un descubrimiento ya que no soy mucho de sagas ni de productos que arrastran con ellos un elevado fenómeno fan, pero a veces caigo. Me crié con Harry Potter, me engancharon los cuatro libros de Crepúsculo y ahora he caído en las garras de los Siete Reinos. Tengo que decir que gran parte del mérito de que ahora esté leyendo la colección de George Martin la tiene la serie Juego de Tronos, del canal HBO, que es buenísima.

Para aquellos pocos que aún no conozcan el argumento, tengo que decir que la acción arranca en Invernalia, casa de los Stark y capital del Norte. Hacia allí se dirige Robert Baratheron, rey de los Siete Reinos, para pedirle a su gran amigo, casi hermano, Eddar Stark (conocido como Ned), que acceda a ser su mano derecha tras el trágico fallecimiento de Jon Arryn. Tras mucho cavilar, Ned accede y se lleva con él a sus dos hijas para buscarles un buen casamiento en la corte, mientras que su mujer y sus tres hijos varones se quedan en Invernalia.

El problema es que el rey tiene muchos y variados enemigos, empezando por los Lannister, familia de su esposa, la reina Cersei Lannister; y continuando con la familia Targaryen, antigua dinastía reinante que sueña con recuperar el Trono de Hierro. La joven Daenerys Targaryen será un dolor de cabeza para muchos. A todos ellos, hay que sumarle consejeros, guardianes y demás ayudantes de la corte, que no siempre muestran la lealtad que deberían. Entre pactos y traiciones, la historia avanza rápidamente.

La familia Stark, una de las más importantes de los Siete Reinos

Con capítulos no excesivamente largos y centrados en diferentes personajes, una vez que le coges el truco a quién es quién (a mí no me costó nada porque los conocía de la serie, si no, reconozco que los primeros capítulos podrían confundir un poco) la lectura se hace entretenida y compulsiva, puesto que en el universo Martin, la acción nunca decae.

Y lo cierto es que después de terminar este libro, no tengo muy claro con qué continuaré. Choque de reyes está esperándome en la estantería de no leídos, al igual que otros tantos títulos, pero la verdad es que tengo ganas de leer algún clásico, hace ya mucho tiempo que no los huelo, así que igual toca dar un paseo hasta la biblioteca del salón y rebuscar un ratito. ¡Ya se verá! A ver con qué me sorprendo a mí misma la semana que viene.

Más que un club (y no es el Barça)

¡Bueno, bueno, bueno! Tengo que pedir disculpas por mi inexcusable tardanza en actualizar este espacio, pero compromisos laborales inesperados me tuvieron liadilla la semana pasada, sin tiempo para contar mis impresiones acerca del libro que acabo de finiquitar: El club de los viernes, de Kate Jacobs. Pero ya estoy aquí, dispuesta a contaros qué me ha parecido.

Portada de “El club de los viernes”

Hace tiempo ya que me había fijado en este libro en concreto: su título, los colores de su portada, el ovillo de lana que me recuerda a mi abuela… fueron factores que siempre hacían que mi vista girara hacia su lugar en la estantería de Librouro. Pero nunca lo compré, no sé por qué. Sin embargo, esta Nochebuena mi madre estuvo fina con su elección y me cayó como regalito de Papá Noel. Me hizo mucha ilusión porque a mí este tipo de lectura femenina y cotidiana me suele gustar. Así que, en cuanto tuve un hueco decidí empezar a leerlo, a pesar de que tengo pendientes otros títulos más antiguos.

El resumen es sencillo: Georgia Walker es una joven madre soltera de 37 años que tiene que bregar diariamente con la crianza de su hija Dakota, de 12 años, el cuidado de su apartamento de Manhattan y el mantenimiento de su negocio: una tienda de hilos y lanas donde todos los viernes se reúne un grupo variopinto de distintas mujeres, de diferentes edades y estatus social. Este club, que empieza naciendo un poco por casualidad, se va convirtiendo en un importante apoyo en la vida de estas mujeres, que compartirán sus problemas, sus inquietudes e intentarán ayudarse las unas a las otras.

A nivel argumental no hay mucho más que añadir. Pasemos ahora a mis impresiones. Como dije antes, este tipo de literatura me suele gustar, así que de antemano iba con buenas vibraciones. A pesar de las dispares críticas que recibió este libro (hay a quien le encanta y hay a quien le aburre) debo decir que yo soy de las del primer grupo: me ha gustado. Me han interesado todas las diferentes historias que se entrecruzan en la trama y no se me hizo pesada. Tampoco es demasiado largo el libro. Lo único que se me hizo extraño (como a todos, imagino) es el final. No sé si era necesario que el libro acabara así, pero ya sabemos cómo es la vida; nadie dijo que fuera justa.

“Juego de tronos” es el primer tomo de la saga de fantasía “Canción de hielo y fuego”

Y ahora… ¡tachán! Estoy leyendo el primer libro de la famosísima saga Canción de hielo y fuego, Juego de tronos. Lo cierto es que después de disfrutar mogollón con la serie, me entraron unas ganas inmensas de leer los libros escritos por George Martin. ¡Por el momento están muuuy a la altura de lo visto en TV! 😀

Horror al amanecer

“Sin una palabra” de Linwood Barclay

Imaginemos a una adolescente como otra cualquiera, de 14 años. Ésa es Cynthia. Bueno, a lo mejor no es una joven como las de su edad; lo cierto es que está pasando por una etapa complicada, un poco rebelde, pero nada que no se pueda arreglar con una buena regañina de sus padres. Ahora imaginemos que una noche ella no llega a casa a su hora y su padre sale a buscarla. Se la encuentra medio borracha y en compañía de un chico que, bueno, no es la compañía que un padre querría para su hijita. Bronca tremenda y Cynthia se acuesta sintiéndose el ser más incomprendido del mundo. Odia a su familia. Pero todo se calma al amanecer, hora en la que despierta dispuesta a iniciar una nueva jornada escolar. Pero sus padres no están, ni su hermano Todd. Ni rastro de ellos. No dejaron ni una nota. ¿Qué demonios ha pasado?

Con este prólogo tan interesante, Sin una palabra nos mete en el bolsillo desde su primera página. Necesitamos, al igual que la protagonista, saber qué pudo haber sucedido. ¿Está tan enfadada la familia de Cynthia que la abandonan sin más? La joven necesita respuestas por lo que, veinticinco años después, como sigue sin saber ni una palabra del extraño suceso, decide acudir a un programa de televisión que remueve viejos misterios con la esperanza de que llame alguien con alguna información nueva. Lo que ella no se imagina es que desatará una serie de acontecimientos que la asustarán hasta el infinito.

¿Y si al despertar tu familia hubiera desaparecido?

Paranoias, manía persecutoria y un temor cada vez más creciente a que le pueda suceder algo a Grace, su hija de ocho años, se convertirán en el día a día de esta familia. La historia, contada desde el punto de vista de Terry, el marido de Cynthia, no deja un respiro al lector. Entre sospechas, asesinatos y videntes timadoras, iremos avanzando en el misterio hasta llegar a un final que a mí personalmente me dejó satisfecha.

Lo cierto es que disfruté muchísimo con esta lectura. En algunos momentos incluso sentí un poco de miedo, pero en general me lo pasé como una enana. Muy recomendable. Ahora me dispongo a comenzar El club de los viernes, me apetece mucho. ¡Espero poder hablar de él la semana que viene!

Entre asesinos y bodas

¡Buf! Este título suena a películas como Cuatro bodas y un funeral, o algo así. Pero nada más lejos de la realidad ya que, de hecho, hoy voy a hablar de dos libros distintos. ¡Sí, sí! Dos libros. Está visto que mi fiebre-no-lectora duró poco que ya tengo dos títulos nuevos para comentar.

“Adiós, princesa”, de Juan Madrid

El primero, tal como prometí la semana pasada, es Adiós, princesa. Típica novela de corte policíaco, con un extraño asesinato por el medio y con un pobre hombre que tiene todas las papeletas para ser el culpable. Tanto que ya está en la cárcel. Pero, como suele ser habitual, la solución final y verdadera no siempre suele ser la más sencilla. Y para descubrir la verdad contaremos con la ayuda del ex policía Toni Carpintero (alias Toni Romano) que pondrá toda la carne en el asador para ayudar al presunto culpable, su amigo el escritor Juan Delforo.

A pesar de no haber leído nunca antes nada de Juan Madrid, lo cierto es que las impresiones de este libro fueron buenas. Encuentras exactamente lo que esperas encontrar: una novela llena de intrigas y dobles intenciones, con un ritmo rápido que no decae y con un final que a mí me pareció lo suficientemente bueno y bien contado como para no sentirme decepcionada. (Típico de las novelas de misterio: quieren resultar tan sorprendentes en su final que lo más fácil es embrollar la historia de manera aleatoria y obtener como resultado una historia nada creíble. En este caso, no fue así). Recomendado.

Y nada más terminarlo corrí directa a mi estantería de libros no leídos para empezar con Tengo tu número, de Sophie Kinsella. Ahora que ya me he leído todos los libros de Marian Keyes (a ver si no tarda mucho en publicar otro, jooo) tenía muchísimas ganas de empezar con esta escritora, y éste ha sido mi primer acercamiento. Todo un éxito. Me reí muchísimo con la protagonista y ya estoy deseando comprar (o que alguien me regale) más libros de Kinsella.

El argumento de esta novela en concreto es sencillo: Poppy Wyatt está a tan sólo diez días de casarse cuando no se le ocurre otra cosa que perder su anillo de bodas. Pero no es un anillo cualquiera, sino una reliquia familiar de su familia política. Empieza la crisis. Ésta se agrava cuando le roban el móvil por lo que se agencia otro que encuentra tirado por ahí. En ese momento comienza un cruce de mensajes con su propietario, Sam, que está desesperado por recuperarlo. La entrometida de Poppy, con un móvil ajeno en sus manos, causará el caos en la vida de Sam y, sin pretenderlo, también en la suya propia. Super divertido y muy recomendable.

Las calles de Londres serán testigo de los desencuentros entre Poppy y Sam

Y por esta semana creo ha estado bastante bien. Ahora mismo acabo de empezar Sin una palabra, a ver qué tal está. Las expectativas, por el momento, son altas.

Todo inicio llega a su fin

Con gran pesar de mi corazón, debo decir que esta semana he terminado El grito de la tierra, el libro que ponía el broche final a la trilogía neozelandesa de Sarah Lark. Lo cierto es que me dio muchísima pena acabar con esta entrega, ya que me pareció muy entretenida y super entrañable. Le acabé cogiendo un cariño real a los personajes.

En el país de la nube blanca

Si nos remontamos a los inicios, llegamos a En el país de la nube blanca. En pleno siglo XIX conoceremos a dos jóvenes inglesas, Gwyneira y Helen, quienes, cada una por sus motivos, deciden ir hasta Nueva Zelanda a contraer matrimonio. La primera, con un barón de la lana; su enlace fue preparado por su rica familia. La segunda, una humilde institutriz, responde a una carta de un granjero solicitando esposa. Como es de esperar, para llenar 700 páginas de historia, las cosas no resultan como parecen allá en el nuevo mundo, y las aventuras y desventuras de estas dos jóvenes me tuvieron enganchadísima al libro durante largas horas.

La canción de los maoríes

La segunda parada vino de la mano de La canción de los maoríes. En él, damos un salto generacional importante y nos encontramos con que las protagonistas de esta nueva historia son Elaine y Kura, nietas de Helen y Gwyneira. Pronto las dos primas tendrán un fuerte encontronazo que, aunque a primera vista no lo parezca, marcará sus vidas para siempre. Como si de un culebrón se tratara, encontrarán obstáculos por el camino (algunos a primera vista insalvables) pero veremos cómo las jóvenes, al principio adolescentes inmaduras, van encontrando su camino en la vida. En esta entrega aparecerán nuevos personajes que, añadidos a los ya conocidos en el primer libro, formarán el telón de fondo para la última parte de la trilogía, El grito de la tierra.

El grito de la tierra

Las protagonistas de esta tercera novela son Lilian y Gloria, primas entre ellas e hijas de Elaine y Kura respectivamente. La principal novedad aquí es que parte de la historia trancurre fuera de Nueva Zelanda, porque las dos niñas son enviadas a un internado inglés. La escuela, al más estilo Santa Clara de Enid Blyton, dará pie a múltiples situaciones, y la Primera Guerra Mundial como telón de fondo tampoco ayudará a suavizar el ambiente. A pesar de que mantiene un estilo muy similar a los anteriores, en sus páginas ya se puede leer cierto tono de despedida: no volveremos a encontrarnos con esos personajes. Algunos son muy mayores ya y la vida tiene que seguir su curso, mientras que con los más jóvenes, tendremos que conformarnos con intuir qué tal les irá la vida en el futuro. Confiemos en que bien. 🙂

Y así llegamos al fin de una trilogía que me hizo pasar ratos memorables y que me resultó tan entretenida que, a pesar de la gran envergadura de sus títulos, los leí todos de una patada. Si la tenéis por ahí, dadle una oportunidad. Si no, ya sabéis: puede ser un buen regalo para pedirle a los Reyes.