Category: Novela negra

Larga vida a John Verdon

El escritor neoyorquino John Verdon

¿Alguna vez os ha pasado que un escritor nuevo coge inmediata fama pero decides pasar de él hasta que por casualidad descubres su novela y te encanta, y luego compras las siguientes, y estás deseando que saque títulos nuevos, y te conviertes en una fan, y lo recomiendas, y…, y…? Bueno, pues más o menos eso fue lo que me pasó a mí con el neoyorquino John Verdon.

Lo cierto es que su primer libro, Sé lo que estás pensando, fue todo un pelotazo de ventas y de buenas críticas. El por qué no decidí comprarlo en su momento es un pequeño misterio aún por resolver, pero durante meses lo veía en las librerías y mi mano no se alzaba hasta su estante. Hasta que un precioso 6 de julio, como viene pasando desde los últimos 25 añazos, tuvo lugar mi cumpleaños, y dos buenas amigas decidieron regalármelo. Gracias, chicas, os debo una. Porque gracias a ellas conocí al protagonista de las novelas de Verdon, el policía retirado Dave Gurney, y yo, tengo que decirlo, adoro a Dave Gurney.

Deja en paz al diablo, de John Verdon

Este buen hombre en cuestión es un expolicía de la ciudad de Nueva York que después de 25 años en el Cuerpo decide retirarse, a pesar de que su edad no es muy avanzada, sólo tiene 48. Se retira al norte del estado de Nueva York para llevar una vida tranquila con su segunda y adorada mujer, Madeleine. A pesar de su carácter sumamente reservado, es un culo inquieto que nunca dejará de lado su faceta investigadora, por lo que es incapaz de resistirse cuando un nuevo caso se pasea delante de él. Así sucedió en la primera novela, donde se tuvo que enfrentar al famoso asesino de los números.

En la segunda parte, No abras los ojos, Gurney tiene que hacerse cargo del horroroso caso de una novia asesinada el mismo día de su boda. Imposible perdérselo. Tras sus victorias en ambas situaciones, Gurney está literalmente agotado y más dispuesto que nunca a retomar su merecido descanso, no obstante, un reality televisivo vuelve a poner en marcha a un viejo asesino en serie que llevaba 10 años sin actuar. En Deja en paz al diablo, Gurney no puede obviar la llamada de socorro de la responsable del programa, y su ayuda una vez más será vital, aunque eso le implique granjearse nuevos enemigos en las altas esferas neoyorquinas.

Son tres lecturas completamente recomendables, muy sencillas de leer e ideales para cualquier amante del género. Incluso me atrevería a decir que las disfrutarán igual los que no estén tan familiarizados con la novela negra. Y mientras investigaba un poquitín para escribir esto, me acabo de llevar la alegría del siglo, y es que recién acaba de salir al mercado la cuarta entrega, No confíes en Peter Pan. ¡Dave Gurney, espérame, que allá voy!

Agua de Colonia

¡Buenas y navideñas tardes! Parafraseando al viejo amigo Eminem: People! It feels so good to be back!! Pues eso, que después una visita express a la capital de este nuestro país, una situación familiar un poco desfavorable y estas fechas tan entrañables como estresantes, aquí estoy de vuelta (y prometo que será un retorno definitivo).

Aguas heladas, de Gisa Klönne

Como ya hace algo de tiempo que no traigo novela negra a mi rinconcillo, hoy toca, y es que acabo de terminar (no fue sin tiempo) el libro Aguas heladas, de la alemana Gisa Klönne. Lo primero que debo decir es que aún no sé cómo tardé tantísimo tiempo en acabarlo, si su longitud no es demasiado considerable y la historia enganchaba lo suficiente como para propiciar una lectura ágil, pero en fin, misterios sin respuesta.

Si leemos la contraportada del libro, podemos ver que éste es el primero que se publica en el mercado español de la escritora alemana; y quizás ése constituye su principal defecto, y es que claramente esta obra es la continuación de algunas anteriores, en las que se nos presentaban a los protagonistas, por lo que a veces se nos remite a situaciones anteriores de las que no tenemos constancia, pero vamos, que es un mal menor y desde luego, no es culpa de la autora.

Resumiendo, que de la mano de Klönne conoceremos a la inspectora jefe Judith Krieger y al que hasta este libro era su compañero, Manni Korzilius. Mientras Manni se queda en su ciudad, Colonia, investigando la desparición de un adolescente, Krieger decide aprovechar sus vacaciones para escapar a Canadá en busca de una compañera desaparecida. Y hasta aquí cuento. Sólo añadir que de las dos historias, la del adolescente Johnny me pareció más interesante que la canadiense; y que a mayores de lo que el libro nos propone, algunos temas que toca, como el bullying, son lo suficientemente importantes como para que pensemos un poco en ellos y en el daño que, “sin querer” podemos provocar a otras personas.

Y tras este pequeño impasse en mi labor lectora, ahora acabo de empezar el tercer caso del policía retirado Dave Gurney, Deja en paz al diablo. Comienzo con muchas ganas porque los otros dos libros del neoyorquino John Verdon de verdad me encantaron, así que a ver si pronto puedo estar por aquí contando mi experiencia.

¡Salud y felices fiestas!

Matar es fácil

Agatha Christie

Matar es fácil, mientras que nadie sospeche de uno. Y la verdad es que no hay más que ver la cara tan apacible que tiene para descartarla automáticamente de la lista de posibles sospechosos. Estoy hablando, como no podía ser de otro modo, de Agatha Christie, posiblemente la pluma más negra que haya brindado la literatura universal.

Y es que viéndola nadie podría sospechar jamás que esta mujer es la “culpable” de tantos asesinatos que haría desaparecer del mapa a todo un pueblo de repente (vale, no una localidad con millones de habitantes, pero sus víctimas se pueden contar por centenares). En el haber de esta británica nacida en el año 1890 (cómo pasa el tiempo), se encuentran nada menos que 79 novelas y decenas de relatos cortos que fueron traducidos a casi todas las lenguas del mundo. Su éxito arrallador y atemporal la siguen alzando hoy como uno de los nombres más reconocidos en el mundo literario, a pesar de que la competencia en el ámbito de la novela negra siempre ha sido muy fuerte.

Entre sus títulos más memorables podemos encontrarnos con el ya mítico Asesinato en el Orient Express, Diez negritos, Asesinato en Mesopotamia o La casa torcida. Si bien es cierto que a lo largo de su obra podemos conocer a diferentes protagonistas encargados de la investigación, dos de ellos en concreto fueron los encargados de saltar a la fama junto con su autora: la adorable Miss Marple (una ancianita de pueblo muy cotilla y suspicaz que a mí siempre me recuerda a la misma Christie), y el insuperable y genial detective belga (aunque afincado en Londres) Hércules Poirot.

El detective belga Hércules Poirot

Sin lugar a dudas, éste es mi personaje favorito, no sólo dentro del elenco de Agatha Christie, si no de la novela negra en general. Después de una larga vida dedicada de pleno al mundo de la investigación, Poirot goza de un estable y rico retiro en Londres, donde disfruta de la compañía de buenos amigos y de la comida. Obsesionado con el cuidado de su imagen personal (mención aparte merece el tiempo dedicado a su espléndido bigote) y meticuloso con el orden y la simetría hasta el desconcierto, pone de los nervios a cualquiera que se encuentre a su alcance. Y, a pesar de su retirada del mundo del crimen, cuenta con unas pequeñas amigas que, inevitablemente, siempre lo traen de regreso a la primera línea en cualquier investigación que se precie: sus pequeñas células grises, que así es como él mismo denomina en infinidad de ocasiones a las neuronas encargadas de razonar y ver las cosas con perspectiva. Llevado al cine en numerosas ocasiones, no siempre está solo. No son pocas las obras en las que cuenta con su gran amigo el capitán Hastings representando el inconfundible papel de Watson al lado de Holmes. Desde luego, conocerlo es quererlo, tal y como lo avalan las ventas millonarias de los títulos que cuentan con el belga como protagonista.

Departamento Q, más allá de Suecia

Ya lo escribí anteriormente, pero lo recalco. Suecia está de moda, no sólo a nivel social (cuántos españoles están probando suerte en los países nórdicos en estos tiempos), si no también a nivel literario. Stieg Larsson, Mari Jungstedt, Camilla Läckberg o Assa Larsson se configuran como algunos de los autores más vendidos en este siglo XXI.

Puente de Oresund visto desde Suecia

Pero vayamos un poco más al sur. Exactamente al estrecho de Øresund. Allí nos encontramos con el maravilloso puente de Oresund, que con sus 16 kilómetros de longitud permite unir la ciudad sueca de Malmö con la capital danesa, Copenhague. Y es justo ahí donde vino al mundo Jussi Adler-Olsen, el autor de la afamada serie Departamento Q. Nacido en el año 1950, estudió medicina, sociología, historia política y comunicación audiovisual; y con un millón de ejemplares vendidos de sus cuatro primeros títulos del Departamento Q, logró el reconocimiento literario en toda Europa.

La mujer que arañaba las paredes, de Jussi Adler-Olsen

En el primer tomo de la serie, La mujer que arañaba las paredes, conoceremos al subcomisario Carl Mørck, quien después de haber sufrido un accidente cuando estaba en servicio, se ve relegado al recién creado Departamento Q, un departamento especial de la policía de Dinamarca destinado a resolver casos antiguos que nunca tuvieron una resolución satisfactoria. En esta nueva aventura laboral no estará solo, ya que contará con la ayuda de Assad, su ayudante, que siempre está dispuesto a jugarse el tipo cuando la ocasión lo merece.

En esta primera entrega, conoceremos el caso de la famosa política Merete Lynggaard, quien lleva desaparecida casi cinco años. Todos la dan por muerta, creyendo en el suicidio como solución más plausible, hasta que Mørck comienza a descubrir nuevas pistas que le darán un enfoque distinto al caso.

Las obras del Departamento Q se han traducido a más de treinta idiomas, y aquí en España, ya podemos disfrutar de las tres siguientes: Los chicos que cayeron en la trampa, El mensaje que llegó en una botella y Expediente 64. Muy recomendables.

Elemental, querido Watson

Sir Arthur Conan Doyle

“Elemental, querido Watson”. ¿Quién no reconoce estas tres simples palabras? Posiblemente sir Arthur Conan Doyle no esperaba que fueran a ser tan trascendentes en el primer momento que las escribió.

Pero, fijaos en la foto de la derecha y pensad. ¿Acaso el creador del famoso Sherlock Holmes no parece él también un detective? Esa mirada ausente, como si estuviera usando sus células grises, tal y como diría otro viejo amigo, Hércules Poirot; esa pipa meditabunda… Ese gesto sólo puede trasladarnos a la ya mítica calle de Baker Street, lugar de residencia de Holmes y de su buen amigo y cronista de sus aventuras, John Watson.

Estatua de Sherlock Holmes en Londres

La influencia de este gran personaje de la literatura inglesa creado en el año 1887, no ha dejado indiferente ni siquiera a los grandes escritores del género. Si estudiamos a Sherlock, quien destaca por su inteligencia, su hábil uso de la observación y el razonamiento deductivo para resolver casos difíciles, no podemos dejar de pensar en ya en otro gran detective de la literatura como es Hércules Poirot, creado por la excepcionalmente famosa Agatha Christie. Incluso podemos encontrar retazos de Holmes en otros personajes como el comisario Maigret. No cabe duda de que su influencia escapa de cualquier límite. Hasta en Londres hay un recuerdo permanente del detective en forma de estatua.

Por ello, no existe ninguna duda de que cualquier amante del género detectivesco tiene una cita obligada con el personaje de Doyle. Protagonista de una serie de cuatro novelas y cincuenta y seis relatos de ficción, su lectura debería ser considerada como algo obligatorio.

Una de las mejores formas de iniciarse en ella sería quizá hacerse con un pequeño compendio de sus relatos cortos, fáciles de leer y sumamente entretenidos, que dejarán en más de una ocasión al lector con la boca abierta tras descubrirse la resolución del problema, tan elemental que sólo el propio Sherlock Holmes es capaz de dar con ella.

Las aventuras de Sherlock Holmes, de Arthur Conan Doyle

Un buen ejemplo podría ser la novela publicada por la editorial Cátedra Base, bajo el título de Las aventuras de Sherlock Holmes. Esta obra comprende un total de cuatro aventuras del detective londinense, tales como La banda de lunares, Escándalo en Bohemia, La aventura de los monigotes y La aventura de la melena de león.

Con una introducción de 19 páginas donde se nos introduce en el mundo “sherlockiano” y con una serie de ejercicios posteriores a la lectura que ayudarán al lector a profundizar más en ella, esta obra es también ideal para jóvenes y estudiantes, ya que cuenta con un glosario a pie de página donde se informa del significa de algunas palabras curiosas que aparecen en el texto, y así mismo muestra algunos datos curiosos sobre personajes y épocas que el lector no tendría por qué conocer.