Category: Novela negra

El efecto Läckberg

La superventas sueca Camilla Läckberg

Todo comenzó con el que fue uno de los grandes booms literarios de principios de siglo: la trilogía Millenium, de Stieg Larsson. Con casi tres millones de ejemplares vendidos en España, dejó el camino preparado para lo que sería la nueva revelación de la literatura contemporánea: la novela negra sueca. A pesar del enorme mérito que se le atribuye, Larsson no pudo disfrutar de su gran éxito, ya que murió poco después de publicar el tercer y último tomo. El camino quedó así completamente libre para una joven que venía pisando fuerte y no desaprovechó su momento: Camilla Läckberg.

Läckberg nació en 1974 en Fjällbacka, en la costa oeste de Suecia, y es precisamente en su pueblo natal donde tanscurre la colección de obras protagonizadas por el policía Patrik Hedström y su mujer, la escritora Erica Falck. Su estilo desenfadado que invita a una lectura compulsiva; sus tramas, siempre electrizantes y bien desarrolladas; y su constante mezcla entre el pasado y el presente, enseguida la catapultaron a un éxito rotundo en todo el mundo.

Nadie lo ha visto, de Mari Jungstedt

Läckberg se encargó de recordarle a todos, tras la muerte de Larsson, que la novela sueca estaba despuntando de un modo sorprendente, con ella como una de las principales protagonistas. La primera obra de su colección, La princesa de hielo, fue editada en más de 30 países. Los siguientes tomos fueron todos y cada uno un éxito de ventas. En España, acaba de publicar este mismo año la séptima entrega, Los vigilantes del faro. Y los lectores aún siguen queriendo más.

Pero Läckberg no es la única superventas escandinava que se dio a conocer recientemente en nuestro país. Mari Jungstedt está cosechando éxitos de ventas importantes, sobre todo con sus obras Nadie lo ha visto, Nadie lo ha oído y Nadie lo conoce. Otra sueca, Åsa Larsson, también se subió al tren de la popularidad con sus novelas protagonizadas por la abogada Rebecka Martinsson.

Juntas pero no revueltas. Todas ellas vienen a manifestar lo que ya es un hecho: la novela sueca está de moda y lleva tintes femeninos.

“Tú eres el mal”, un perfecto desconocido

¿No os sucede a veces que tenéis muchas expectativas con un libro/película/obra cualquiera y debido a eso, os lleváis una decepción cuando el resultado no alcanza vuestros deseos tan elevados? Pues a veces sucede al revés, que coges una obra más o menos desconocida y te embarcas en ella sin esperar ni mucho ni poco, y al final te deja con un regusto más que satisfactorio. Eso fue lo que me pasó a mí con Tú eres el mal, de Roberto Costantini. Una sorpresa mayúscula.

Tú eres el mal, de Roberto Costantini

Ambientada en Italia y dividida en dos bloques diferenciados, la primera parte de la novela se centra en el año 1982, en la final del Mundial de España. Italia contra Alemania. Italia gana. Todos salen a la calle a celebrarlo, pero el comisario Balistreri recibe una llamada en su móvil: ha desaparecido una muchacha; no obstante, en medio del fulgor de la fiesta, el policía no se esfuerza lo necesario en el que se convertirá en el único caso no resuelto de su carrera. La segunda parte sucede veinticuatro años después, en el 2006. De nuevo otra final del Mundial, esta vez en Alemania. De nuevo Italia aspira a ganar la copa, aunque en este caso contra Francia. Roma se paraliza. Italia gana. Los romanos salen a celebrarlo, y los asesinatos vuelven a sucederse, y todo parece indicar que están relacionados con el caso no resuelto de Balistreri.

Vamos, novela negra de toda la vida, pero en este momento en el que el género está viviendo quizás una de sus etapas más dulces, quizá la sobreexplotación del mismo y la gran cantidad de obras que se pueden encontrar puede llevar al lector a cierta saturación. Y aquí Costantini se luce, porque le mete a su historia un ritmo tan trepidante de asesinatos, sospechosos e investigadores que no deja al lector respirar ni un segundo.

Y, como no podía ser de otra forma, el autor aprovecha para dar un poco de caña a la situación actual de su país. Durante las 600 páginas de la novela, veremos como los niveles de corrupción italianos transcienden más allá de la política y llegan no sólo a la policía si no también a las más altas esferas del Vaticano. El racismo, por otra parte, se ve también sólidamente retratado en una sociedad romana que tiene que vivir pegada a campamentos ilegales de gitanos rumanos, fuentes de numerosos conflictos.

Quizás es una novela algo densa pero ideal para los amantes del género que quieren ir un poco más allá. Como he dicho al principio, una agradable e inesperada sorpresa.