¡Muy buenas y veraniegas tardes! Después de un fin de semana ajetreadito en el que pasé de los gloriosos 25 a los tenebrosos 26 años, tengo que decir que tengo no menos de seis libros nuevos en mi poder. ¡Si es que soy una consentida! La mirada de los ángeles, Cuando todo cambió, La Biblia bastarda, Polos opuestos, Adiós, princesa y Quien mató al ayatolá Kanuni han pasado a engrosar mi lista de libros pendientes.

Caminos ocultos, de Tawni O’Dell

Pero al lío. Acabo de terminar de leer Caminos ocultos, de Tawni O’Dell; y la verdad es que resultó una sorpresa francamente agradable. Leyendo la reseña de la parte posterior, lo cierto es que nada parecía indicar que la historia iba a tomar los derroteros que finalmente tomó, pero en mi caso no resultó un cambio desagradable.

Al adentrarnos en sus páginas conoceremos al joven Harley Altmyer, un adolescente de apenas veinte años que se ve obligado a cuidar de sus tres hermanas pequeñas y a sacar su hogar adelante, después de que su madre fuera condenada a cadena perpetua por el asesinato de su marido y padre de los cuatro niños.

Así, poco a poco, iremos conociendo los entresijos de la vida familiar que se desarrolla dentro de las cuatro paredes de su casa: Harley se ve obligado a trabajar en dos lugares distintos para poder hacer frente a las facturas, las peleas con su hermana adolescente son constantes; mientras que las dos pequeñas se esfuerzan por sobrevivir con la mayor normalidad posible. Todo eso mezclado con profundas crisis emocionales de Harley, que no ha superado los acontecimientos y se ve obligado a visitar a una psiquiatra. Pero todo cambia cuando conoce a Callie…

Lo sorprendente de esta novela es el tono oscuro que invade todas sus páginas. A la espera de una historia más liviana, me encontré inmersa en un hogar completamente destrozado, con unos personajes perdidos incapaces de encauzar su vida y una desesperación flotante tan palpable que la sensación de incomodidad no me abandonó desde la primera hasta la última página. Desde Cumbres borrascosas, no recuerdo un entorno familiar más destrozado e inquietante.

Ahora, tras haber finalizado también la sexta entrega de Mari Jungstedt, La falsa sonrisa, voy a comenzar a leer La canción de los maoríes, la continuación del precioso libro de Sarah Lark En el país de la nube blanca.

¡Para la semana más y mejor!

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