Hablar de literatura actual en muchos casos supone un sinónimo de hablar de Ken Follett. Escritor de moda por antonomasia en cualquier círculo de lectores que se precie, sus best-sellers van más allá de las morbosas historias de Grey y su amante virgen, o de los endulzados tríos amorosos entre humanos, vampiros y licántropos. Y es que estos booms literarios salen ya al mercado con fecha de caducidad (que suele coincidir con el estreno de la última película en el cine). Pero hablar de Ken Follett es otra cosa, no en vano su gran obra Los pilares de la Tierra (1989) es el libro más vendido de España.

Los pilares de la Tierra y Un mundo sin fin, de Ken Follett

Es en esta su gran novela donde el escritor galés decide dar el gran salto a la siempre convulsa Edad Media. Y vaya salto. En sus más de mil páginas, nos teletransportamos al siglo XII, a un pequeño pueblo británico conocido como Kingsbridge donde, por avatares del destino y en gran parte gracias a un chiquillo avispado, se comienza a construir una catedral en el priorato. Podría escribir docenas de miles de páginas en referencia a la obra, pues su longitud y calidad así lo merecen. Pero no será en esta ocasión. Decir, simplemente, que los tres estratos sociales del feudalismo (nobleza, clero y campesinos) se entrelazan de forma apasionante, creando un círculo de traiciones, muertes, amor y ambición nunca antes superado por ninguna otra creación literaria.

Es una obra entretenida y con bases sólidas que se convirtió desde el principio en una novela de referencia y, poco a poco, fue escalando puestos hasta llegar a lo que es hoy. De eso se ha dado cuenta todo el mundo, incluido, como es obvio, el propio escritor. Y como está claro que Follett vive principalmente de sus ventas, años después decide volver a sacar el jugo del que fue su billete al estrellato. Hablo, como no podría ser de otra forma, de Un mundo sin fin. Su publicación se remonta ya al año 2007, casi 20 después, cuando Los pilares tenía ya tal fama que no aprovecharse de ella sería bastante inaceptable.

No obstante, Ken Follett se destaca por ser un escritor bastante inteligente, por lo que la mayor virtud de esta obra es no ser propiamente una continuación de su predecesora. Un gran acierto, ya que superar Los pilares de la Tierra es misión imposible, así que ¿por qué intentarlo siquiera? Las aventuras de los personajes siguen teniendo lugar en Kingsbridge, localización que pasó de pequeño priorato perdido en el monte, a gran ciudad que trae de cabeza a toda la nobleza. Su longitud vuelve a superar las mil páginas de lectura ligera y desenfadada.

Pero no es lo mismo. Quizá perdió el efecto sorpresa de la anterior, quizá algunos sucesos son tan terriblemente semejantes que, inevitablemente, sabemos qué es lo que va a ocurrir. Pero sobre todo, no empatizamos tanto con los protagonistas, y es que Caris y Merthin no consiguen acercarse a los ya míticos Jack y Aliena. ¿Lectura recomendable? Sí. ¿Imprescindible? No. Lamentablemente todos los honores se los queda su hermana mayor.

Mención aparte merecen las series basadas en ambos libros. Cada historia tiene su mini serie de ocho capítulos de unos 50 minutos cada uno, aproximadamente. Con los hermanos Scott encargados de la producción, las dos supusieron un éxito notable de audiencia.

Eddie Redmayne, en el papel de Jack Jackson

Y aquí también vuelve a ganar por goleada Los pilares de la Tierra (sin ser perfecta). Como suele ser inevitable, existen los consabidos cambios que se producen en la historia cuando se traslada a la pantalla, pero la gran calidad de los actores, la ambientación y los mismos sucesos que se cuentan, tienen peso suficiente para convertirla en una pieza recomendable. Como aliciente, nos encontraremos en el papel de Jack Jackson al actor de moda últimamente, el británico Eddie Redmayne, que acaba de saltar al estrellato hollywoodiense tras su papel de Marius Pontmercy en la aclamada versión del musical de Les Misérables que llegó a la gran pantalla a finales del año pasado.

Por otro lado, tenemos el pequeño descalabro que es la mini serie de Un mundo sin fin. Si en la primera parte existen algunos cambios con respecto a la historia original, en esta continuación directamente estamos viendo una historia completamente distinta a la novela de Follett. Como serie es entretenida; como adaptación, lamentable.

Pero para gustos, colores. Siguiente paso: leer sus obras conocidas como La trilogía del siglo, ambientadas en el siglo XX. Primera parada: La caída de los gigantes. A ver qué me depara el destino en esta nueva aventura kenfollesca.

2 Comments on Los pilares de un mundo de libros

  1. Pues de momento ahí estoy con “Un mundo sin fin”. Tiene sus paralelismos con “Los pilares de la tierra” y, obviamente, se pierde parte del factor sorpresa en algunos momentos, pero está sumamente interesante de todos modos. Saludos!!

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