Amor por los Zipi y Zape

¡Me parece absolutamente increíble llevar algo más de un año con este blog y no haber dedicado todavía una sola entrada a los Zipi y Zape! Dejadme que me explique: hay fans de los tebeos de estos dos gemelos gamberros, y luego estoy yo, su fan number one.

Ejemplo de un Super Humor Zipi y Zape

Desde chiquitita siempre tuve entre mis manos algunas de sus historietas más famosas. Por 275 pesetas (si no recuerdo mal) mi madre me compraba una revistita de unas 40 páginas que incluía varias aventuras cortas o una larga. Me chiflaban. Tanto yo como mi hermana podíamos pasarnos horas y horas delante de ellas. Luego pasamos a palabras mayores con los tomos Super Humor: unos libracos pesados que incluían muchísimas historias más. Aún los tengo guardaditos en mi habitación.

Supongo que todo el mundo conocerá a los personajes de los que estoy hablando, pero las generaciones de niños crecen tan rápido que no me extrañaría que para algunos ya resulten bastante desconocidos. Así que: ¿quiénes son estos Zipi y Zape? Pues son unos gemelos muy macarrillas fácilmente distinguibles porque uno es rubio (Zipi) y el otro moreno (Zape). Ambos viven en un chalet muy mono con su padre (don Pantuflo Zapatilla, catedrático de Filatelia y Colombofilia, ¡toma ya!) y su madre (doña Jaimita, una abnegada y sacrificada ama de casa). También es frecuente que algunas historias sucedan en la escuela con su profesor don Minervo y algunos compañeros de clase, entre los que destacan el envidioso Peloto y el sabelotodo Sapientín.

Sus malas notas siempre son fuente de conflictos

La gracia de estos dos chavales es que son unos elementos de cuidado: sacan ceros en todo, rompen cristales, son unos flipados del fútbol y tienen tan mala suerte que incluso cuando quieren hacer el bien, todo les sale mal. Su castigo más común es dejarlos un rato encerrados en el cuarto de los ratones (cuando están en casa) o ponerlos de rodillas mirando a la pared con los brazos en cruz y sosteniendo unos cuantos libros en cada mano (cuando están en la escuela).

Su sueño es conseguir que les compren la tan ansiada bicicleta, por lo que cada vez que se esfuerzan y consiguen sacar un 10 en las notas semanales, su padre les da un vale por una pieza de la bici. Cuando consigan todos los vales necesarios, tendrán el deseado premio (cosa que yo nunca llegué a ver, angelitos míos).

La verdad es que sus aventuras son super entretenidas y alocadas. Si alguno se anima, sus tomos pueden ser un buen regalo que encantará a pequeños (y no tan pequeños). Yo, a mis 26 años, sigo siendo tremendamente fan. 😀

Horror al amanecer

“Sin una palabra” de Linwood Barclay

Imaginemos a una adolescente como otra cualquiera, de 14 años. Ésa es Cynthia. Bueno, a lo mejor no es una joven como las de su edad; lo cierto es que está pasando por una etapa complicada, un poco rebelde, pero nada que no se pueda arreglar con una buena regañina de sus padres. Ahora imaginemos que una noche ella no llega a casa a su hora y su padre sale a buscarla. Se la encuentra medio borracha y en compañía de un chico que, bueno, no es la compañía que un padre querría para su hijita. Bronca tremenda y Cynthia se acuesta sintiéndose el ser más incomprendido del mundo. Odia a su familia. Pero todo se calma al amanecer, hora en la que despierta dispuesta a iniciar una nueva jornada escolar. Pero sus padres no están, ni su hermano Todd. Ni rastro de ellos. No dejaron ni una nota. ¿Qué demonios ha pasado?

Con este prólogo tan interesante, Sin una palabra nos mete en el bolsillo desde su primera página. Necesitamos, al igual que la protagonista, saber qué pudo haber sucedido. ¿Está tan enfadada la familia de Cynthia que la abandonan sin más? La joven necesita respuestas por lo que, veinticinco años después, como sigue sin saber ni una palabra del extraño suceso, decide acudir a un programa de televisión que remueve viejos misterios con la esperanza de que llame alguien con alguna información nueva. Lo que ella no se imagina es que desatará una serie de acontecimientos que la asustarán hasta el infinito.

¿Y si al despertar tu familia hubiera desaparecido?

Paranoias, manía persecutoria y un temor cada vez más creciente a que le pueda suceder algo a Grace, su hija de ocho años, se convertirán en el día a día de esta familia. La historia, contada desde el punto de vista de Terry, el marido de Cynthia, no deja un respiro al lector. Entre sospechas, asesinatos y videntes timadoras, iremos avanzando en el misterio hasta llegar a un final que a mí personalmente me dejó satisfecha.

Lo cierto es que disfruté muchísimo con esta lectura. En algunos momentos incluso sentí un poco de miedo, pero en general me lo pasé como una enana. Muy recomendable. Ahora me dispongo a comenzar El club de los viernes, me apetece mucho. ¡Espero poder hablar de él la semana que viene!

Entre asesinos y bodas

¡Buf! Este título suena a películas como Cuatro bodas y un funeral, o algo así. Pero nada más lejos de la realidad ya que, de hecho, hoy voy a hablar de dos libros distintos. ¡Sí, sí! Dos libros. Está visto que mi fiebre-no-lectora duró poco que ya tengo dos títulos nuevos para comentar.

“Adiós, princesa”, de Juan Madrid

El primero, tal como prometí la semana pasada, es Adiós, princesa. Típica novela de corte policíaco, con un extraño asesinato por el medio y con un pobre hombre que tiene todas las papeletas para ser el culpable. Tanto que ya está en la cárcel. Pero, como suele ser habitual, la solución final y verdadera no siempre suele ser la más sencilla. Y para descubrir la verdad contaremos con la ayuda del ex policía Toni Carpintero (alias Toni Romano) que pondrá toda la carne en el asador para ayudar al presunto culpable, su amigo el escritor Juan Delforo.

A pesar de no haber leído nunca antes nada de Juan Madrid, lo cierto es que las impresiones de este libro fueron buenas. Encuentras exactamente lo que esperas encontrar: una novela llena de intrigas y dobles intenciones, con un ritmo rápido que no decae y con un final que a mí me pareció lo suficientemente bueno y bien contado como para no sentirme decepcionada. (Típico de las novelas de misterio: quieren resultar tan sorprendentes en su final que lo más fácil es embrollar la historia de manera aleatoria y obtener como resultado una historia nada creíble. En este caso, no fue así). Recomendado.

Y nada más terminarlo corrí directa a mi estantería de libros no leídos para empezar con Tengo tu número, de Sophie Kinsella. Ahora que ya me he leído todos los libros de Marian Keyes (a ver si no tarda mucho en publicar otro, jooo) tenía muchísimas ganas de empezar con esta escritora, y éste ha sido mi primer acercamiento. Todo un éxito. Me reí muchísimo con la protagonista y ya estoy deseando comprar (o que alguien me regale) más libros de Kinsella.

El argumento de esta novela en concreto es sencillo: Poppy Wyatt está a tan sólo diez días de casarse cuando no se le ocurre otra cosa que perder su anillo de bodas. Pero no es un anillo cualquiera, sino una reliquia familiar de su familia política. Empieza la crisis. Ésta se agrava cuando le roban el móvil por lo que se agencia otro que encuentra tirado por ahí. En ese momento comienza un cruce de mensajes con su propietario, Sam, que está desesperado por recuperarlo. La entrometida de Poppy, con un móvil ajeno en sus manos, causará el caos en la vida de Sam y, sin pretenderlo, también en la suya propia. Super divertido y muy recomendable.

Las calles de Londres serán testigo de los desencuentros entre Poppy y Sam

Y por esta semana creo ha estado bastante bien. Ahora mismo acabo de empezar Sin una palabra, a ver qué tal está. Las expectativas, por el momento, son altas.

Un año más

¡Buenos días, mundo! Lo primero de todo: ¡feliz 2015! (Aunque ya llevemos una semanita en él, nunca es tarde si la dicha es buena).

Después de estas mini vacaciones tengo que decir que regreso con más ganas que nunca ya que durante estas fiestas me han regalado mogollón de libros que estoy deseando empezar. Enumero: El olvido que seremos, Sin una palabra (no lo conocía pero tiene una pintaza tremenda, gracias hermanita), Tengo tu número (creo que va a ser el próximo que lea), El club de los viernes, Brigada Lincoln, No llames a casa, El guardián invisible (qué ganas le tenía a esta colección de Dolores Redondo) y Mar de Madrid. Creo que no me dejo ninguno. No está mal, ¿verdad?

Lo cierto es que no recuerdo una época de tan baja lectura como estas últimas semanas. No sé dónde tenía la cabeza. Vale que las navidades me encantan y tengo mogollón de personas a las que regalar, pero aun así lo de este año no fue muy normal. Ahora estoy con Adiós, princesa. De momento resulta muy entretenido y ya va más o menos avanzado. Pero es que en el camino he tenido que dejar abandonado Los libros arden mal ya que mi bajo nivel de atención no era compatible con un libro como ése, pero a ver si para la semana ya puedo tener lista una crítica de la novela que tengo ahora entre manos.

Arthur Conan Doyle, creador del mítico detective Sherlock Holmes

De la que sí puedo hablar hoy es de El Valle del Terror, que supuso mi maravilloso y esperado reencuentro con Sherlock Holmes. Mirad como andaba yo de ánimos lectores que tardé casi un mes en terminar este libro, cortísimo y entretenidísimo, que en condiciones normales no me duraría más de dos días. C’est la vie!

En esta nueva obra (para mí) de Conan Doyle, nos encontraremos con un misterioso crimen sucedido en una gran mansión. Al principio todo parece evidente: el hombre era un refugiado estadounidense que escapaba de algo o de alguien. Pura venganza, vamos. Pero el caso se va complicando con pruebas confusas hasta que, sorprendentemente pronto, nos encontramos con que Sherlock da con la solución. ¿Por qué digo sorprendentemente pronto? Porque sucede a la mitad del libro. Presa del desconcierto, seguí avanzando para darme cuenta de que la segunda mitad de la novela sucede en una especie de flashback en la que nos trasladamos a Estados Unidos para conocer de primera mano los acontecimientos que llevaron al protagonista a escapar de ese país.

Personalmente me pareció un libro super entretenido, muy al estilo Sherlock Holmes, por lo que los amantes de ese personaje pueden apostar por él sabiendo que van por lo seguro; no decepciona.

Y me parece a mí que para empezar el año ya he escrito bastante. 🙂 Nos vemos para la semana, espero que con la crítica de Adiós, princesa totalmente lista. ¡Un abrazo!

Feliz Navidad

En Lecturas de Laura estamos de parón provocado por estas fechas y el estrés y trabajo que nos implican a todos, pero no podía dejar pasar este día sin felicitaros las fiestas y desearos que el 2015 venga repletito de casas buenas y, como no, de libros, muchos libros.

¡Un abrazo grande!